Practicar deporte es clave. El ejercicio puede reducir un 70% el riesgo de hipertensión. Al moverte, aunque sea andar de manera moderada, los vasos sanguíneos se ensanchan y mejora la frecuencia cardíaca. Se calcula que haciendo ejercicio aeróbico (andar, ir en bicicleta, correr) de forma habitual la presión baja 4,6 mmHg, y tomando menos sal, 3,6 mmHg. Ponte en forma sin pisar el gimnasio siguiendo estas rutinas.

Mucha de la sal que ingerimos viene de la comida rápida, comidas preparadas, pan y gaseosas: cosas que debemos evitar al seguir una dieta baja en carbohidratos. Esto reducirá la ingesta de sal de forma automática. Además, los efectos hormonales de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas pueden hacer que sea más fácil para el cuerpo deshacerse del exceso de sal a través de la orina; esto explica la ligera disminución de la presión arterial.
Debido a que la presión arterial suele variar algo de un día a otro, se recomienda diagnosticar hipertensión solo si hay valores altos de forma repetida. Si el promedio de cualquiera de los valores (ya sea sistólico o diastólico) es mayor que la norma, se considerará hipertensión. Es decir, se considerará demasiado alto a un promedio de 150/85 o 135/100 en medidas realizadas en varias ocasiones.
Una de las mejores maneras de bajar la presión arterial por un largo período de tiempo es bajar de peso. La presión aumenta usualmente cuando se aumenta de peso, y perder tan solo 4,5 kilos (10 libras) puede disminuir tu presión arterial significativamente. Se debe llegar a perder peso saludablemente con una dieta sana y con un incremento en los niveles de ejercicio.
Hay muchas buenas opciones de medicación. Algunos ejemplos son los inhibidores ECA (enzima convertidora de angiotensina) o bloqueantes A II (bloqueantes de los receptores de la angiotensina II) como Enalapril o Losartán. Si este tipo de medicación no te da el efecto deseado, quizás tengas que añadir otros medicamentos como los llamados antagonistas del calcio (p. ej. Felodipina) o un diurético suave (puede encontrarse una pastilla combinada con Enalapril y Losartán).

Los pacientes que tienen problemas para bajar la presión arterial deberían considerar beber un vaso de jugo de remolacha todos los días. En un estudio británico en el 2015, de 64 pacientes con presión arterial alta, la mitad tomaba medicamentos, pero no había alcanzado su nivel objetivo de presión arterial, mientras que la otra mitad no había empezado el medicamento. Los sujetos fueron asignados aleatoriamente a beber jugo de remolacha o un placebo diario. Después de un mes, los que consumieron el jugo de remolacha redujeron la presión arterial sistólica en ocho puntos —una mejora similar a la de los que tomaron medicamentos—. No hubo cambios entre el grupo del placebo.


Si tus circunstancias te lo permiten, no pierdas ni una hora de sueño. Cuando duermes, tu presión baja ya que el corazón se relaja. Es más, según los investigadores de la Universidad de Chicago (EE. UU.) el riesgo de hipertensión puede aumentar un 37% si se duerme una hora menos de lo que se debería, durante cinco años seguidos. Algo similar les sucede a las personas que sufren apnea del sueño, su riesgo de hipertensión aumenta un 30%.  

Si tienes problemas para controlar la presión arterial, cambiarte a café descafeinado podría ayudar, según el experto en café Rob van Dam, profesor auxiliar adjunto de nutrición en Harvard. La cafeína puede causar un aumento en la presión arterial que dura más de tres horas si padeces de hipertensión y no eres consumidor habitual de café, informó un estudio del 2011 en el American Journal of Clinical Nutrition.

Vitamina C y E. Los estudios indican que estas vitaminas pueden ayudar a disminuir la presión arterial. Lo ideal sería que consumiera cantidades adecuadas de estos nutrientes  mediante su alimentación. Si decide que necesita tomar un suplemento, asegúrese de tomar una forma de vitamina E natural (no sintética). Usted puede saber lo que está comprando si lee la etiqueta cuidadosamente. La vitamina E natural siempre está enlistada como la forma “d” (d-alfa-tocoferol, d-beta-tocoferol, etc.)  La vitamina E sintética está enlistada como forma “dl”.
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